El Terror en Bocados de Unsorted Horror

Horror mezclado en concreto, metal y piedra.

El Terror en Bocados de Unsorted Horror
Este artículo fue publicado originalmente en The Geekiary en el idioma inglés el 15 de Marzo de 2025. Esta versión ha sido reescrita y no meramente traducida.

Podés ver el original haciendo click acá.

¿Qué pensás de los juegos de horror? Los hay para todos los sabores: desde las experiencias bombásticas triple A hasta los más raros experimentos independientes. Los grandes terrores cinemáticos tienen su lugar, por supuesto, pero hoy vamos a hablar de espantos breves y opresivos, que se quedan con vos un buen rato después de que terminaste de jugar.

Unsorted Horror ha de resultar familiar para cualquiera que haya pasado un tiempo disfrutando de juegos indie o viendo gente jugarlos. Esta antología fue creada por Mike Klubnika, un desarrollador diestro en crear experiencias de bajos polígonos, poca saturación y grandes cantidades de paranoia. Seguramente lo conocés por Buckshot Roulette, un juego que se volvió inmensamente viral. Mike ha estado haciendo juegos de este estilo por años, sin embargo. Entre ellos está esta pequeña colección.

Esta entrega gratuita sigue el resto del canon que Klubnika ha establecido tan bien: espacios horripilantes esculpidos mayormente de piedra, cemento y metal. Ambientes fríos, inhóspitos, caracterizados por una inmensa indiferencia hacia el jugador. Es imposible recorrerlos sin anticipar las desgracias prontas a ocurrir, de algún modo evidentes pero aún así inevitables, meros resultados de la máquina de la que somos parte.

No en vano la mayoría de los juegos se centran en seguir instrucciones e interactuar con máquinas. Es un terror del que sos partícipe: cada acción, cada error, cada nuevo movimiento es realizado por vos mientras te acercás fatídicamente al horrible resultado.

Las historias en sí mismas son un vehículo interesante. Simples, directas. Contadas sin mucho detalle, a veces con los signos de una B-Movie. En varios puntos llega a rozar el ridículo. Pero lejos de reducir el impacto, lo eleva todavía más. Se vuelve una suerte de espectáculo macabro donde situaciones atroces se sienten casi mundanas. Una ventana a un mundo donde el ridículo asfixia la razón y solo podemos ver con horror mientras contemplamos sucesos que hielan la sangre.

Cada juego en Unsorted Horror lleva sus ideas hasta el final. No hay resultados a medias. Experimentás la prisión y el encierro. Entendés el sufrimiento de los personajes, muchas veces en consecuencia de tus acciones. Es un despliegue violento, horroroso y visceral. Lo surreal de las premisas no hace más que aumentar el espanto resultante.

Todo resulta en gameplay que pide de vos interacciones pensadas, acciones que avanzan la trama con certeza fatídica. Cada botón presionado es un paso más en un plan siniestro y un resultado. La historia se mueve, siempre linealmente, con vos. Y aún así el espacio te rechaza, te aliena, te inunda de la futilidad de todo.

Te atrae, te engancha y te sumerge en un abrazo tétrico. A través de esta cercanía te hace saber cuán distante estás de todo y todos.

¿Y no es ese el punto del horror, al final del día?

Si te interesa el horror, esta antología merece un intento. Es gratuita, y una fantástica demostración del talento de Klubnika, todavía naciente. Es fácil ver las semillas que germinarían en su éxito posterior.